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Voz · Hish
En mi pueblo, el pan de centeno se hacía con dos tazas de harina, agua tibia, un puñado de sal y manteca de cerdo. Se amasaba hasta que no se pegaba a los dedos. Si el horno estaba bien caliente, la corteza quedaba dura y crujía al morderla.
Llevo tres días intentando recordar si llevaba algo de levadura o si la abuela la dejaba reposar al sol.
No me acuerdo.
Me está volviendo loco no acordarme de la maldita levadura.