← Volver a SECUENCIA I

Biblioteca

SECUENCIA I

4

Voz sin nombre

Llevamos casi cinco meses en este lugar y nada ha cambiado para bien. Los soldados, que al principio parecían los más fuertes y disciplinados, se han vuelto perezosos. Ahora cambian la carne de las presas por favores de toda clase, como si el honor se hubiera diluido en trueques miserables.

Los dirigentes se consumen en rituales y consejos interminables, encerrados en su propio eco, y parecen haber olvidado a quienes alguna vez marchamos con fe detrás de su causa. Entre susurros se habla de una ruptura, de que incluso los allegados más cercanos al príncipe ya no comulgan con sus palabras. Pero al final, como siempre, somos los de abajo los que llevamos la carga más pesada, los que sufrimos el hambre, la desconfianza y el abandono.